Las negligencias médicas y los accidentes graves comparten algo: dejan a la víctima sin saber por dónde empezar. La aseguradora del hospital, del causante o del seguro propio no es su amiga — cada euro que le pague es un euro que pierde la compañía. Por eso, intentar negociar usted solo con una aseguradora suele acabar en indemnizaciones ridículas comparadas con lo que legalmente le correspondería.
Nuestro trabajo es transformar el daño que ha sufrido en una valoración técnica defendible, primero ante la compañía y, si no llega un acuerdo justo, ante el juzgado. Sin peritaje médico-forense sólido, ninguna reclamación importante prospera. Por eso trabajamos con especialistas independientes que no pertenecen a las aseguradoras.
Casos en los que trabajamos
- Negligencias médicas en sanidad pública y privada
- Errores quirúrgicos, diagnósticos tardíos y omisiones de tratamiento
- Daños obstétricos: madre o recién nacido
- Infecciones hospitalarias y caídas en centros sanitarios
- Accidentes de tráfico con lesiones leves, graves o fallecimiento
- Accidentes laborales con o sin culpa de la empresa
- Accidentes en la vía pública: caídas en aceras, mobiliario urbano, alcantarillas
- Responsabilidad patrimonial de la Administración (sanidad, ayuntamiento, autonomía)
- Reclamación a aseguradoras por mora o pago insuficiente
Cómo trabajamos un caso
Primero recopilamos toda la documentación: historia clínica completa, informes, partes médicos, fotografías, testigos, atestados. Cualquier cosa que sirva para reconstruir lo ocurrido. Después la enviamos a un perito médico especialista en la materia para que emita un dictamen sobre si hubo o no mala praxis, y qué secuelas dejó.
Con el informe en la mano, valoramos la indemnización aplicando el baremo legal de tráfico — referencia que utilizan jueces y aseguradoras para calcular daños corporales también en otros ámbitos. A partir de ahí, podemos negociar con la aseguradora desde una posición sólida o, si la oferta es insuficiente, presentar demanda con todas las garantías.
Cuánto puede recuperar
Las indemnizaciones varían enormemente según el tipo y la gravedad del daño. Una lesión leve con recuperación completa puede suponer unos pocos miles de euros; una secuela permanente importante o un fallecimiento puede alcanzar cifras de seis dígitos. Lo que sí podemos garantizarle es que no aceptamos las primeras ofertas a la baja que las compañías hacen sistemáticamente esperando que el cliente firme por cansancio.